 | | Mario Martín Pareja |
En vuestras exposiciones “todo” parece ser susceptible de ser convertido en objeto artístico. ¿Cómo se enfrentan al diseño de las exposiciones itinerantes? Bueno. “Todo” no puede serlo. No somos una entidad duchampiana como para hacer tal cosa, pero sí es verdad que ahora mismo hay una gran confluencia entre la creación artística y los objetos de consumo diarios. En una exposición como la itinerada ahora, USA Today, es normal que haya este tipo de objetos porque los artistas están muy involucrados con algunas marcas de moda. Esta exposición, que tiene, además de las piezas artísticas, tales como pinturas, dibujos, fotografías, esculturas y video, una gran instalación con dichos objetos, ha sido difícil de adaptar a los espacios tan diferentes en los que debe ser mostrada en cada itinerancia. Pero al final todo cuadra pues es una muestra muy flexible en cuanto a diseño y muy coherente en contenidos. El futuro del arte, ¿pasa por “lo urbano”? No creo que pase por “lo urbano” en sí. Creo que eso es la etiqueta actual. En el fondo “urbano” podría llamarse al arte que se hace hoy. Es lo mismo que cuando se empleó los términos “post-moderno”, “contemporáneo” u otros para denominar el Arte de un período histórico concreto. Quizás, a partir de ahora, todo se llame “arte urbano”. En definitiva, es el futuro, y ese arte del futuro, que es ya para algunos como nosotros, realidad, será un arte de las ciudades. Al fin y al cabo, ya todo es urbe… o conurbación, como ya llevan muchos apuntando. ¿Cómo se consigue el equilibrio perfecto entre negocio y vocación artística? Si te refieres al papel que le toca al artista jugar dentro del negocio del Arte de hoy, creo que hay cosas que no se le explican a esos artistas del mañana que vienen de la enseñanza académica, y que son la mayoría de los que esperan vivir del Arte, que es para lo que, en teoría, están siendo preparados. Lo que no se explica en dichas aulas es que en la vida que van a desarrollar “ahí fuera” ellos serán “autónomos”, en el más puro sentido del régimen laboral. Unos trabajarán para un solo cliente (una galería o un marchante) y otros, la mayoría, lo harán de forma independiente, y para muchos clientes (instituciones, clientes finales…). Y que este principio no se explique nunca, cuando ellos van a desarrollar su vida en un mundo en el que prima la economía de mercado es algo que denota las múltiples carencias de nuestro sistema educativo. Y no es la única carencia, por supuesto. Los que no entran en universidades o escuelas, ya saben lo que son las duras “reglas de la calle”. ¿Cómo nació Contemporánea? Contemporánea nació en Granada en 1996. Fue un período en el que había muchas carencias en la oferta cultural de esta ciudad. No había espacios en los que se mostraran algo más que acuarelas de la Alhambra, y había muchos artistas con buenas ideas, tanto en la ciudad como fuera, que nos apetecía mucho mostrar. Yo venía de proyectos anteriores y siempre autogestionados e independientes (música, artes plásticas, vídeo, literatura…), con lo cual ya sabía cómo se podría enfocar ese nuevo espacio. Dumia, la co-directora, y yo sacamos dinero del subsuelo y abrimos el espacio de la calle Buensuceso, y tras unos años ahí, dimos el salto a la magnífica calle Ganivet y a un espacio de 240 metros cuadrados. Ahí es nada. ¿Su siguiente proyecto? Pues tras este año 2009 de marcado acento norteamericano, esperamos volver la vista a Europa y España, con lo cual estamos proyectando algunas iniciativas en dicha dirección, sobre todo con fotografía. ¿Cómo les ayuda las nuevas tecnologías en su profesión? Pues en todo, si se refiere a Internet. Tras cerrar el espacio físico de la galería de Granada en 2003, la Red ha sido nuestro medio de comunicación. No sólo para difundir los proyectos que realizábamos en España (la exposición Apocalypse, con piezas de Keith Haring y William S. Burroughs; Seguir vivo, con Masbedo y Michel Houellebecq; Andy Warhol, Pietro Psaier & The Factory: Iconos Pop; Antonio Saura. La Obra Gráfica 1959-1998; y Grupo 15, entre otras), sino también para mantener el contacto con los artistas con los que siempre hemos trabajado y con los clientes y con los socios de Contemporánea que siguen suscritos a las ediciones de obra gráfica que hemos seguido realizando. Ahora, ya con la tienda on-line, añadimos a la comunicación la venta. www.contemporanea.org |